02-20 feng shui david flores energetica EL APRENDIZ

Ariko 20

Issa y el maestro atienden a personas con dificultades en una pequeña habitación. Acostados sobre una mesa, reciben el tratamiento del viejo siddha en forma de masajes intensos con aceite caliente de sésamo y hierbas.

Ariko frota con vigor y de forma repetitiva a dos manos, y a veces a cuatro cuando el joven puede ayudar. Trata cada parte del desequilibrado cuerpo de los visitantes que llegan, desde el primero que lo hace al amanecer, hasta el último antes de anochecer.

–Maestro ¿Qué logras al atender a estas gentes de esta manera tan agotadora? Pregunta Issa mientras observa cómo su maestro frota con fuerza el brazo de un hombre.

–El trabajo de un ser humano consciente es el de ayudar a crecer a otras conciencias. Lo único que se necesitas es una visión sana y fuerte y no te cansarás nunca.

–Y eso ¿cómo se logra?

–Un gobernante hace lo justo. Un soldado, en la guerra, hace lo justo. Un ladrón, cuando sustrae algo que no es suyo, privando a su dueño de servirse de lo que le ha sido robado, hace lo justo, responde el anciano sin mirar al joven.

–En mi cultura si robas algo no te va bien maestro, interrumpe Issa.

–Es la propia vida la que ajusta la ayuda a cada uno, según su realidad. Ese es el secreto que entiende y sobre todo acepta un buen alumno como tú. Esa es la visión a la que debes aspirar a dominar si deseas convertirte en alguien capaz de ayudar a que otros hagan cosas para mejorar.

–Es difícil ver justicia detrás de tanta lágrima.

–Yo hablo de ver más grande joven Issa. Las cosas que suceden para producir un estremecimiento en la conciencia de la persona. Algunas personas están tan dormidas que necesitan un acontecimiento desgarrador como una guerra o un desastre natural para que sus conciencias se muevan un poco. Algunos se conmueven porque les roban y otros lo hacen con una sola lágrima en la mejilla de un niño. Como ser consciente, debes ser capaz de distinguir esta diferencia y aceptarla para poder ayudar mejor.

–Es lo que he venido a buscar aquí antes de volver a mi tierra amado Siddha.

Ambos retoman el trabajo; calientan más aceite mientras el siguiente en el turno se prepara para acostarse en la mesa.


El joven aprendiz

David Flores

 

facebooktwittergoogle_pluslinkedinyoutubeinstagram

Deja un comentario

Nombre *
Correo electrónico *
Web